Redes Sociales y PYMES I

Creemos en el poder de la comunicación

Pese a que ya hace algún tiempo que la presencia en redes sociales es considerada por quienes nos dedicamos a la comunicación y al marketing un “must” de todas las empresas, lo ciertos es que buena parte del tejido empresarial del país (mayoritariamente formado por PYMES) aún no ha dado el salto a las redes sociales y, si lo ha dado, no sabe cómo sacarle el partido.

Una parte importante de los pequeños y medianos negocios consideran que la presencia en redes sociales es imperativa (para que te vean si alguien te busca), pero no van más allá en su uso de estas redes, es decir, no son eficientes en su uso: les dedican un tiempo (generalmente poco), pero no sacan partido a ese tiempo. Es decir, no consiguen obtener un beneficio económico de su presencia en Facebook, Twitter o redes sociales verticales.

Los datos de Placester y MarketMeSuite señalan que el 84% de las pequeñas y medianas empresas utiliza ya las redes sociales para conseguir clientes y que al 80% le gustaría dedicarle más tiempo. El 26% de las PYMES, además, dedica al menos una hora al día a las redes sociales y 4 de cada 5 reconoce que debería prestarle más atención a su marketing en redes sociales.

Para conseguir que la presencia en las redes sociales se transforme en beneficio económico, es importante que las empresas, sobre todo los autónomos y las PYMES, tengan claro, antes de dar el salto a la comunicación en redes sociales, algunas cuestiones:

El objetivo

¿Para qué quieres estar en una red social? Contestar que queremos estar porque hay que estar es sólo una media respuesta. La respuesta completa debe incluir unos objetivos concretos, realistas y medibles. Por ejemplo: quiero estar en Facebook para aumentar mi número de clientes potenciales. Para ello me voy a poner un objetivo de 500 seguidores nuevos por año durante los tres primeros años. Debes tener claro, además, cómo vas a medir si los objetivos se han cumplido o no. Por supuesto, estos objetivos no deben incluir sólo un número de seguidores, sino también un objetivo de Retweets, de conversión de seguidores en clientes, de ventas, etc.

¿Qué redes sociales vas a utilizar?

Lo primero es examinar todos los canales sociales y elegir aquellos que de verdad te van a aportar valor. Para ello, es importante que conozcas bien tu negocio y a tus clientes. Si eres un retailer importante deberás estar en Facebook y Twitter. Sin embargo, si eres un negocio pequeño, localizado en un barrio o pueblo pequeño, las redes sociales como foursquare te serán también muy útiles. Y, en cualquier caso, tu trabajo en las redes sociales deberá comenzar por localizar a todos aquellos que vivan alrededor de tu negocio o en lugares cercanos. Para ello, el trabajo de geolocalización será muy importante, ya que muchas redes sociales utilizan los parámetros de ubicación que tú introduces para recomendarte seguidores, contactos, etc. Si eres una empresa de un sector muy específico (moda, belleza, edición, etc.) puedes buscar redes sociales verticales de tu negocio donde te convenga estar

¿Cómo vas a conseguir tus objetivos?¿Y para qué?

Imagina que tu objetivo son esos 500 seguidores nuevos por años. Bien, ¿cómo los vas a conseguir? ¿Con qué presupuesto cuentas? Si no cuentas con nada más que tu esfuerzo no es lo mismo que si dispones de un presupuesto para publicidad en Facebook o para comprar productos que luego sortear a través de Twitter. La información, el contenido original y diferenciado es, hoy por hoy, fundamental. Pero las acciones de captación masiva, a través de publicidad o concursos, pueden ser muy efectivas si después de realizarlas sabes cómo retener a los nuevos seguidores. Esas acciones, en todo caso, deben estar muy bien creadas para invertir el dinero y el tiempo en captar sólo a aquellos que, de verdad, sean potenciales clientes. Por ejemplo, si eres una empresa de repostería no tenrá ningún sentido que captes seguidores regalando gadgets tecnológicos porque el público que acudirá a tu página en busca del regalo no será, necesariamente, gente interesada en la repostería. Sin embargo, aunque captes menos seguidores, será más útil para ti regalar libros de recetas de repostería porque, así, te asegurarás que quienes participen en el concurso sí serán potenciales clientes.

Pero no sólo debes tener claro qué objetivo quieres conseguir, sino para qué. Es decir: cómo ese objetivo te va a ayudar a vender más.

¿Quién va a realizar el trabajo?

¿Cuentas con una persona dedicada a ese trabajo o será un empleado quien, restándole tiempo a otro trabajo, se dedique a esto? El tiempo y los recursos a dedicar deberán estar en línea con los objetivos a conseguir. Si estos son muy ambiciosos, requerirán recursos de tiempo y de dinero. Lo mejor es contratar a un especialista que te ayude con su creatividad y su trabajo a mejorar tu impacto en las redes sociales y a medirlo.

¿Y después?

También te debes preguntar qué vas a hacer con los seguidores que consigas. Es decir, una vez hayas captado a 500 seguidores nuevos: ¿Qué vas a hacer para convertirlos en clientes? No olvides que el objetivo es rentabilizar tu presencia en las redes sociales. Como decíamos arriba, antes de lanzarte a la aventura debes tener claro ya qué pasos vas a dar para convertir a tus seguidores en compradores y, también, cómo vas a medir ese ratio de conversión (lo que, desde luego, no es tarea fácil). Como parte de tu estrategia de comunicación y marketing deben figurar siempre acciones concretas y periódicos para convertir a tus seguidores y fieles en compradores; esas acciones pueden ser ofertas especiales, campañas de marketing específicas para ellos, cuponeo, etc.
¿Cómo vas a encajar tu presencia en las redes sociales con el resto de tus acciones de comunicación, marketing y ventas? Es importante que lo off line y lo online trabajen. Por ejemplo, si una cadena lanza en sus redes sociales un cupón descuento para unproducto, es importante que todos los vendedores de las tiendas conozcan ese descuento y cómo aplicarlo (y las condiciones para aplicarlo) y que los comerciales lo conozcan también para no ofrecer, durante ese periodo de tiempo, ofertas similares o peores (o contradictorias).

Una vez decidido en qué redes sociales vas a estar, cómo y cuáles van a ser tus objetivos, es importante, también elegir perfiles con nombres relacionados con tu empresa y que te ayuden a posicionarte bien en Internet. Muchas veces, esto no es tan evidente como parece, y algunas empresas están en redes sociales con nombres muy poco comerciales y, sobre todo, muy poco informativos sobre su tarea: rellena bien tu perfil, ofrece información clara sobre cómo llegar a tu web y sobre cómo contactar contigo. Eso ayudará a tus potenciales clientes a localizarte con más facilidad.

Como se puede ver, en un primer momento lo importante es el trabajo de preparación. En próximos posts incidiremos en cada uno de estos apartados de preparación y pondremos ejemplos de trabajos llevados a cabo para que las empresas interesadas puedan profundizar más en el mundo de las redes sociales.

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